Imágen de: X @Atleti
El Atlético de Madrid dice adiós a la temporada liguera con la posibilidad de igualar su puntuación de la pasada campaña. Una victoria de los rojiblancos el domingo a las 14:00 les serviría para alcanzar unos 76 puntos que se han acabado quedando cortos para pelear contra los dos colosos en la competición doméstica. Además de este anecdótico hito, Jan Oblak se juega (quizás desde el banquillo) su sexto Trofeo Zamora. Un premio que le convertiría en el mayor ganador de la historia del galardón.
¿Cómo llega el Atleti?
Temporada convulsa en el Metropolitano. Se empezó con una inversión de 86 millones en verano (según Transfermarkt), reclutando jugadores que venían para hacer a los atléticos soñar con un techo y que, por unos motivos u otros, han acabado asegurando un suelo, más allá de Julián Álvarez, que ya es imagen e insignia del equipo. Sørloth ha rendido mejor de suplente. Gallagher no ha acabado de encontrar su hueco. Y Le Normand empezó como un tiro hasta que un choque con Tchouaméni le dejó fuera por una lesión cerebral que ha lastrado su nivel desde que volvió a los terrenos de juego.
La temporada empezó movida. Resultados dispares y un esquema con el que Simeone no parecía atinar hasta el 31 de octubre. Esa tarde, ante el Vic en Copa del Rey, se dio inicio a la mejor racha de la historia del club. 15 triunfos consecutivos. Varios de ellos en Champions para asegurar la clasificación dentro del top 8 o en Montjuïc para ganar al Barça como visitante y colocarse como líder al parón de invierno.

Un calendario infernal
Todo iba rodado hasta que llegó marzo. Un calendario infernal cruzó a los del Cholo con Barça y Madrid hasta en 5 ocasiones en poco más de 37 días. Esto dinamitó las opciones de un equipo que venía con carrerilla y argumentos para competir, pero vio como todas sus costuras salían a la luz. La eliminación de Copa del Rey y el famoso “doble toque” de Julián ante el Real Madrid dilapidaron la moral de un Atleti que ha deambulado por el calendario desde aquel momento.
Estas costuras se han seguido viendo a lo largo del último tramo de la temporada. El lateral izquierdo del 4-4-2 usado durante la mayor parte del curso ha sido un solar de principio a fin. Galán y Reinildo han demostrado ser polos opuestos que, además, no han podido combinarse para resolver el problema en el carril.
La resurrección de Lenglet a cargo de Simeone le ha valido al francés para volver a ser convocado por su selección 4 años después. Aun así, su fragilidad defensiva ha lastrado al equipo en acciones y momentos clave.
La imaginación y la creación en tres cuartos ante rivales bien posicionados en defensa ha sido otro de los dolores de cabeza en el Metropolitano. En definitiva, una serie de heridas que no se curaron en el mercado de invierno (cuando, recordemos, el Atleti era líder de Primera División) y han florecido en los momentos más exigentes de la temporada.
Aire fresco en el Metropolitano
Aun así, este curso ha dejado varios brotes verdes en Madrid. Concretamente, tres que destacan por encima de los demás. Pablo Barrios, Julián Álvarez y Giuliano Simeone.
El Atleti de Koke y Griezmann ya ha pasado a ser de Barrios y Julián. El cambio a un rol más residual por parte del capitán y el bajón del ‘7’ desde el arranque del año han permitido a Pablo Barrios y Julián Álvarez hacer este Atleti suyo. El internacional español de 21 años, recién renovado hasta 2030, ha sido el centro neurálgico de los rojiblancos. Ha asumido las riendas en la base de la jugada y ha aportado un gol y cuatro asistencias. Cifras “pobres” que, seguro, aumentarán si el ‘8’ se acerca al área rival y participa en el juego desde una posición más natural para él.
De Julián, como comentaba en las primeras líneas de este artículo, poco se puede decir ya. Uno de los mejores jugadores del mundo, con 35 participaciones de gol en su primera temporada de rojiblanco y tras llegar de una 23-24 frenética (a la que sumó Juegos Olímpicos). El argentino ha acabado haciendo baratos los 75 millones que se pagaron por él y apunta a marcar una era en rojiblanco. Ahora, el balón está en el tejado de una directiva que debe ponerse a trabajar para rodear como es debido a sus dos nuevos líderes.
La irrupción de Simeone
No obstante, la irrupción más inesperada por propios y extraños ha sido la de Giuliano Simeone. El internacional argentino volvió de cesión tras un año duro en el Alavés. Empezó teniendo un rol residual y ha acabado convirtiéndose en un fijo para su propio padre. A todo lo que puede aportar un Simeone en el terreno de juego, Giuliano ha sumado 5 goles, 8 asistencias y una energía sin la que no se explican los mejores meses del Atlético de Madrid en el presente curso.
De Girona a Los Ángeles
El 15 de junio, el Atleti debuta ante un finalista de Champions como el PSG en el Mundial de Clubes. Esta nueva competición que, para todos sus participantes europeos, permite fichar e inscribir jugadores en una pequeña ventana que tendrá lugar durante los primeros días de junio. Motivo más que de sobras para recurrir al mercado para la directiva rojiblanca, que ya conoce las debilidades del equipo y que parece que tiene al ex Girona Álex Baena como principal objetivo para las próximas semanas.
Como cada verano, la lista de rumores de entradas y salidas del Metropolitano son interminables. ‘Cuti’, Cardoso, Medina, Grimaldo, Darwin, Gyökeres o el propio Baena son solo algunos de los nombres que han sonado para reforzar la plantilla del Cholo. Por otro lado, jugadores como Witsel, Azpilicueta, Lemar, Correa o Riquelme (también, con pasado en Montilivi) apuntan a jugar su último partido liguero con la camiseta del Atlético de Madrid el domingo en Montilivi.
¿Qué le espera al equipo de Míchel?
Con poco en juego más allá de la 13ª clasificación consecutiva para la Champions League conseguida hace dos semanas, Simeone ha seguido tirando de los futbolistas habituales estas últimas jornadas. Hemos visto diferentes esquemas y pruebas que han funcionado muy bien en casa y de forma nefasta fuera, como ha sido, en general, el Atleti de los últimos tiempos. Un equipo en el Metropolitano y otro completamente distinto lejos de él.
Según @atletico_stats en ‘X’, el último ensayo de Simeone para el domingo ha sido en forma de 4-4-2 con los siguientes participantes: Musso; Llorente, Le Normand, Giménez, Reinildo; Giuliano, De Paul, Lemar, Galán; Sorloth y Julián.
De esta forma, parece que el Cholo dará a algunos jugadores la posibilidad de jugar su último partido con la camiseta rojiblanca. Esto sería en el hipotético caso de que Musso, Reinildo, Galán o Lemar no siguieran la próxima temporada. El Atlético de Madrid pasará por Girona apuntando al Mundial de Clubes y a un mercado que pinta convulso y, esperemos, todavía más acertado que el anterior.